Hoy queremos contaros una historia. La historia de cómo y por qué estamos aquí.

11 diciembre 2018

Somos un grupo de personas que nos reunimos en abril de 2018 porque pensamos que podríamos hacer algo bueno por nosotros mismos y por nuestros vecinos y vecinas. Llevábamos un tiempo buscando una mejor alternativa para adquirir nuestros alimentos, ya fuera en grupos de consumo o participando en la cooperativa 2D en Malasaña.

Tuvimos una primera reunión, convocada gracias al proyecto MARES y a la cooperativa 2D, y fue el inicio de lo que estamos creando. De este primer encuentro, 24 personas, de diferentes edades, barrios y profesiones, nos unimos para hacer de un sueño una realidad: crear un supermercado cooperativo en pleno Madrid que se llamaría La Osa.

Muchos de nosotros venimos de mundos/ámbitos/entornos que poco tienen que ver con el sector de la alimentación, pero nos vinculan las ganas de trabajar para crear un espacio donde consumir de forma justa, responsable y solidaria. Y si en Nueva York, una  ciudad de más de 8 millones de habitantes lo han conseguido, ¿por qué no puede suceder en Madrid?

Así que semana tras semana durante meses, hemos estado trabajando para lograr este objetivo. Lo trabajado hasta ahora ha sido la organización de equipo, el desarrollo de la identidad y la delimitación de los puntos críticos siempre de manera democrática y asamblearia. Y poco a poco este proyecto, gracias al esfuerzo y trabajo cooperativo, va cogiendo forma, hasta concebirlo hoy como lo que será, un espacio de encuentro donde poder satisfacer nuestras necesidades de alimentación y formación a través de unas relaciones comerciales justas basadas en los valores de la Economía Social y Solidaria.

También, contamos con el apoyo y la experiencia de 2D, un proyecto más pequeño que ha estado funcionando en una tienda en la calle Noviciado, pero que ahora necesita crecer y llegar a más gente, y por ello está siendo la semilla de La Osa y nuestro lugar de encuentro.

¿Pero cómo va a funcionar el supermercado?

El modelo de Park Slope Food Coop tiene dos peculiaridades (bueno, vale, tiene más) que lo diferencian de cualquier supermercado convencional: es cerrado solo para sus socios, y éstos aportan 3 horas cada 4 semanas de su tiempo a las labores cotidianas del proyecto. Esto les da acceso a productos de calidad y precios más baratos, entre otros beneficios.

La Osa funcionará de la misma manera por los siguientes motivos:

  • Si fuera abierta para personas que no son socias, generaría un sistema de clases por el cual las personas más pudientes pagarían más para no aportar su tiempo a la cooperativa, y este factor va contra la finalidad del proyecto que pretende tejer vínculos sociales entre vecinos y vecinas.
  • La participación activa de las socias y socios con sus 3 horas cada 4 semanas permite reducir los costes laborales. La reducción de costes que se deriva de este sistema, junto con los menores márgenes comerciales al tratarse de un proyecto sin ánimo de lucro, permitirá ofrecer precios asequibles y remunerar correctamente a los productores y proveedores.

¿Y ahora en qué momento estamos?

Ahora estamos redactando el Plan de Empresa, con el que presentaremos en mayor profundidad el proyecto y buscaremos financiación. También estamos tanteando locales donde asentar el supermercado. Aunque todavía no tenemos una localización exacta, el perímetro que nos marcamos en asamblea fue que estuviera al norte de Gran Vía y dentro de la M-30, lo más céntrico posible.

Una de las cosas que más nos ilusiona es coincidir con otras personas que, al igual que nosotros, no están conformes con los planteamientos que nos ofrece el sistema y que sueñan con construir caminos alternativos. Las posibilidades en diferentes ámbitos sociales que ofrece este proyecto son inmensas y, aunque os iremos contando más, nos gustaría escuchar vuestras ideas y feedback sobre el proyecto.

Nos despedimos por el momento, pero seguimos en contacto por Twitter o Instagram.

Muchas gracias por leernos, un abrazo.